Julen era inimitable
Julen tenía su propio estilo que llegó a desarrollar durante toda su vida de corredor
Muchos corredores han corrido de forma deslumbrante delante de los toros, como Atanasio Echarri, los hermanos Unzu, Tito Murillo, Pascual Larumbe, Miguel Ángel Eguíluz, Juan Ruiz, Matt Carney, Jokin Zuasti, Txema Esparza, Joe Distler, etc.
En el caso de Julen, con los toros en manada, siempre corría en las astas, la mayoría de las veces del toro de cabeza. Con los toros solitarios, entre el fin de Estafeta y la plaza de toros, llegaba a menudo el primero para indicar al toro el camino correcto a seguir, siempre en línea recta , en las astas, indicándole el buen camino.
Y en caso de percance o de accidente, cuando un toro intentaba empitonar a un corredor, o lo conseguía, en muchos casos, era el primero en acudir al quite y conseguía, junto con los demás corredores, distraer al toro de su presa y llevarlo.
No fue Julen el único que brilló en todas estas suertes. En cambio, estuvo presente en todo momento y, en los casos más críticos, intervinó siempre a propósito. Esto es lo que le hace inimitable.
Año 1972
Segundo año de encierros para Julen Madina, por la calle Estafeta.
Julen empezó en situarse en las astas de los toros en su segundo año de encierros.
Año 1974
Encierro del 13 de julio de 1974 con toros de Miura.
Ganadería de Miura. Con los toros sueltos, siempre hay que indicar la dirección correcta.
Estos toros quedan rezagados. Los cito y me los llevo. La gente aplaudía en los balcones. Son dos toros grandes y preciosos.
Sigo tirando de los toros. Es una lucha apasionante. Me vuelvo hacia los toros admirándolos. Vienen nerviosos, pues están solos, derrotando mucho. (Julen Madina)
Año 1975
Encierro del 12 de julio de 1975 con toros del Marqués de Domecq.
Cuando un toro se encuentra solo en la calle, lo normal es que no sepa por donde tiene que ir. Los corredores deben enseñarle la buena dirección. En este caso, con otro corredor, gran amigo mío, Miguel Ángel Eguíluz. (Julen Madina)
Se para un toro. Viene muy suelto y distraído. Lo citamos para que se arranque. Es grande y bonito.
Tirando del toro, vamos consiguiendo llevarlo a la plaza. Viene lento y peligroso, pero ya vamos metiéndolo en el callejón. (J. Madina)